EL PATÉTICO ESPECTÁCULO DEL GABINETE DEL PACTO HISTÓRICO


 Por Jaime Restrepo Vásquez

Los del Pacto son tan «rápidos»… Solo se demoraron la bobadita de 20 días para conformar el gabinete alterno, en el que creímos que veríamos caras nuevas y salvo Clara López —la oligarca vetusta que es la novedad en esa cohorte de los crápulas— los demás ya demostraron, con suficiencia, la incapacidad, ignorancia, ineptitud y desidia en asuntos de gestión pública.

Pero tengamos misericordia: es que el expresidente y su fiel lacayo Iván Cepeda no tenían más de dónde escoger. Aunque en el evento de presentación les entregaron a todos un doctorado, la realidad es que la mayoría jamás ha tenido ni la formación, ni el conocimiento ni el talento para asumir un cargo público.

¿Desde cuándo se le dice doctor a un bachiller como Gustavo Bolívar? ¿O a un Daniel Rojas que no fue capaz de sacar adelante una maestría? ¿Será que Irene Vélez obtuvo un doctorado en decrecimiento y no nos enteramos? ¿Acaso Yolanda Villavicencio hizo un curso en Open English y eso, en un grupo tan mediocre como lo es el del Pacto Histórico, es considerado un doctorado?

No dudo que en el gabinete alterno están las mentes más brillantes de la izquierda colombiana, aunque hace algunos días habíamos sugerido unos cuantos nombres que hubiesen sido útiles a la hora de conformar esa plantilla de «lujo», incorporando caras novedosas y acordes con la antiestética asnal de la progresía como Wilson Arias, Alfredo Mondragón o Mafe Carrascal.

Pero cuidado, porque las apariencias engañan y en tierra de ciegos, el tuerto es rey: Ser los más brillantes en una recua de estúpidos, no tiene mérito alguno, pues la vara está tan baja que cualquier charlatán deslumbra a sus conmilitones que son más obtusos y patéticos que los «aventajados».

Me encantaría ver un debate, por ejemplo, entre Yolanda Villavicencio y Omar Bula o uno entre Viviane Morales y Daniel Rojas… ¿Se imagina? Como dicen en las redes sociales, sería toda una sesión de peinados, keratina, pedicure y hasta manicure, porque un par de analfabetas petristas se enfrentarían con dos personajes brillantes, cultivados y serios como son los ministros de De la Espriella.

Sin embargo, la posesión del gabinete alterno deja varios interrogantes que solo el tiempo terminará por aclarar. ¿Será que Luis Guillermo Pérez —el de la demanda de nulidad electoral que fue rechazada por no cumplir con los requisitos básicos que se aprenden en los primeros semestres de derecho— les dijo que se sumaran al sainete del sugar expresi y de Cepeda?

Es que los «doctores» posesionados podrían estar incurriendo en el delito de usurpación de funciones públicas —Artículo 425 del Código Penal— que señala que incurre en ese delito aquel particular que, sin autorización legal, ejerza funciones públicas. 

Como parecen asesorados por Pérez, alguien debería decirles que ahora todos son particulares, que no tienen autorización legal y que para ser miembros de un gabinete deben ser ministros, es decir, tener funciones públicas.

Ya se sabe que el abogado Juan Sebastián Perilla los denunciará en los próximos días y, con semejante espectáculo desértico —porque tiene más público un perro excretando en la calle que el evento de «posesión ministerial»— las pruebas quedaron a disposición de toda la ciudadanía… Y de la justicia.

No obstante, en el esperpento protagonizado por los viudos de poder y su cohorte de lambones, hay ausencias que dicen mucho. ¿Por qué no estuvo Benedetti para retomar la cartera del Interior? ¿Y qué pasó con el «flamante» Edwin Palma quien además de ser encargado de Minas y Energía, también regía los destinos de los ministerios de Trabajo y Vivienda? ¿Acaso no le avisaron del sainete a la «doctora» Quilcué?

Además, también sacaron —por enésima vez— a María José Pizarro y prefirieron al «amoroso» Bolívar que a la gritona heredera de Tacueyó… Pobrecita, Majo, sus copartidarios la sacan a patadas de todos lados mientras ella sigue con su sonrisa impostada para aparentar que no le duelen las puñaladas de sus compinches.

Esas ausencias demostrarían las dificultades que tuvieron los patéticos líderes del bodrio para ajustar la lista: debieron ser varios minutos —demasiado tiempo para ese par de flojos—  los que se tomaron en el proceso de acordar esos nombres y contar con el compromiso de cada uno de trabajar con el mismo ahínco que jamás pudieron demostrar cuando estaban al frente de ministerios reales, con presupuesto real y con gente para mandar… ¿Se imagina ahora, sin sueldo, sin presupuesto para derrochar y sin contratistas para extorsionar? ¡Qué circo, por Dios!

Al paso que va el Pacto Histórico, terminará haciendo un reality en el que metan al gabinete alterno en una cueva-estudio, para que sus «encopetados» miembros participen en los consejos de «ministros» del sugar expresi. Seguramente, esos eventos serán transmitidos por todas las plataformas de Holman Morris. Y a propósito: ¿Por qué el despreciable exdirector de RTVC no fue tenido en cuenta en el gabinete alterno? ¿Ahora a qué mujer habrá acosado?


 

 


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